Fundamentalmente por su tierna imagen, es motivo de ciertas iniciativas para salvaguardar su especie. Este pequeño roedor asiático, al parecer de Mongolia concretamente, salta como un cangurito gracias a sus grandes patas traseras.
Si añado este post es porque me cautivó su apariencia, gracioso a más no poder, con esa desproporcionalidad física tan desmesurada.
A continuación añado un video en el que se muestra en libertad por primera vez, con toda su felicidad, en un recóndito paisaje desértico. Al parecer, fue filmado por la Sociedad Zoológica de Londres.
--> Acceso directo <--
- Automovilismo (3)
- Cine (1)
- Curiosidades (1)
- Música (3)
- Universidad (1)
martes, 6 de mayo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


1 comentario:
dios, parece una caricatura, encima esa forma de moverse, como si saliera de la Warner...
se sale el jerbaso
Publicar un comentario